sábado, 21 de abril de 2007

¿Cuán estúpidamente te puedes comportar en una relación?


Acabo de ver "The Break-Up", película con la que esperaba reírme mucho, y las risas fueron menores a las esperadas. Si bien la película no es gran cosa, hay algo que me llegó y es lo estúpido que uno puede llegar a ser en una relación.

No es menor el hecho de que haya terminado un Viernes en la noche arrendando 2 películas (la otra es "Los Infiltrados" y la pienso ver antes de dormir) después de haber llamado a 4 personas para juntarme y ninguna pudiera. Considerando que ya había salido las dos noches anteriores, no puedo concluir otra cosa aparte del hecho de que me sentía algo solo. Además, había tenido esas ganas de llamar por teléfono a alguien que uno sabe que no es bueno llamar.

Entonces, al ver la película, sobre todo en un inicio cuando Vince Vaughn se comporta como un patán de primera, me embargó una maldita sensación de "yo también he actuado así". ¿Cómo es posible amar a alguien y decirle tantas estupideces, actuar tan egoísta y desconsideradamente?

No es que sea un monstruo, tengo grandes cualidades (o al menos eso pienso), me preocupo, me gusta conversar los problemas, aperro, soy dado a las sorpresas (de vez en cuando) pero debo reconocer que he asumido muchas actitudes odiosas, críticas, quejumbrosas y quién sabe que más. En especial, pienso en la falta de reconocimiento de pequeños grandes gestos que recibí.

No es que la película me haya aclarado la mente. Todo esto lo tengo más que claro, pero hace que todas esas ideas y arrepentimientos se te vengan encima y te duela el haber hecho sufrir a alguien que querías hacer feliz.

Por suerte, creo que de las experiencias se aprende, que uno no está condenado a cometer los mismos errores y que la vida brinda constantemente oportunidades de redimirse y reinventarse. Cuando tienes la tranquilidad de haber dicho "me equivoqué" y "lo siento", lo único que queda es demostrarte a ti mismo que eres capaz de superar tus propios hábitos autodestructivos y aprender de los errores.

Y yo que pensaba en arrendar algo liviano y entretenido para desconectarme...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Rodrigo:
Primera vez que ingreso a este blog.
Me pareció razonable tu comentario, más aún ahora que -como sabrás- estoy casado, uno sigue haciendo cosas que desagradan a la otra persona y que perfectamente podría ahorrárselas (no es que se traten de rasgos que uno crea que definen su identidad, porque quizás ahí no habría mucho que hacer).
Creo que la clave está en aumentar nuestro autoconocimiento y la capacidad para autoobservarnos, así podríamos tomar más conciencia de esas pequeñas tonteras que a veces cometemos.
Bueno, un abrazo grande,
Alberto Cisternas V.

Rodrigo Malandre dijo...

Gracias por tus comentarios.
Concuerdo con tu punto de vista. Muchos saludos a tu señora.