miércoles, 11 de abril de 2007

Crítica: Andrew Bird - Armchair Apocrypha

Artista: Andrew Bird

Album: Armchair Apocrypha

Año: 2007

Nota: 7,5/10

El año 2005 Andrew Bird sorprendió a los críticos y a un público no menor con su disco "Andrew Bird & the Mysterious Productions of Eggs". Era un álbum interesante, hermoso, definitivamente original y plagado de grandes temas como "Sovay", "Skin Is, My" y "Fake Palindromes". Si bien, había lanzado un par de buenos álbumes antes, esta obra era lo mejor de una carrera que partió con el jazz y el swing (tocando incluso como músico de apoyo de los Squirrel Nut Zippers) y fue decantando en una mezcla de pop sofisticado, indie folk y las raíces ya mencionadas.

Ahora en el 2007 sale a la luz un esperado nuevo disco donde este guitarrista, violinista, compositor y cantante continúa por la senda de su anterior placa, pero sin correr mayores riesgos. A "Armchair Apocrypha" le falta energía, pero entrega una muestra de amplios conocimientos estilísticos e interesantes fusiones. Por ejemplo, en "Imitosis" hay unas evocaciones al tango, en "Simple X" abundan las baterías programadas combinadas con violines o en "Plasticities", donde vuelven esas interpretaciones tocadas como de "a gotas" (hay que escuchar la canción para entender la sensación).

Tal vez, lo más complejo es que a pesar de la experimentación, la mejor canción del disco es "Heretics", la cuál es la más similar a la línea de su disco anterior. En todo caso, una de las mejores canciones que he escuchado este año.

Un disco bastante más accesible que su nombre, que le demuestra a los fatalistas y nostálgicos que aún existen buenos compositores y músicos capaaces de hacer música original y de buena calidad.