domingo, 18 de noviembre de 2007

Arcade Fire - Neon Bible

Arcade Fire - Neon Bible
Artista: Arcade Fire

Album: Neon Bible

Año: 2007

Nota: 8/10


Arcade Fire debe ser la banda de culto, emergida en esta década, más importante del planeta. Lo anterior no deja de ser curioso dado el carácter poco digerible de sus temas y que mucha gente, hasta el día de hoy no ha escuchado hablar de la banda o la ha oído mencionar en forma algo remota.

Tras un EP homónimo el año 2003, su primer larga duración, Funeral, del año 2004, sorprendió gratamente al público y la crítica que se enamoró del disco llevándolo a los primeros lugares de las listas de lo mejor de ese año. De hecho, el álbum se vendió bastante bien a través de Internet. Un ejemplo de lo anterior es que hoy en día ronda la posición número 200 de los CDs más vendidos en CD Universe.

Neon Bible, es el segundo álbum de esta banda indie canadiense, que desde “Black Mirror”, canción que abre el disco, nos augura una experiencia sonora extraña que requiere de cierto acostumbramiento. Arcade Fire posee influencias de Joy Division, así como del New Wave ochenteno, pero mezcladas con orquestaciones, evocaciones pop y una buena cuota de oscuridad.

A pesar, de lo extraña de estas referencias y su sonido dark, Neon Bible está peleando fuertemente por obtener el primer lugar en Sonidos Azules en la votación por los mejores discos del 2007.

Los argumentos para tanta consideración radican en una profunda originalidad que entrega un sonido distinto que llama la atención, en su compleja estructuración de la instrumentación y en melodías impactantes como en “Black Waves/Bad Vibrations” o la magistral y más accesible “Intervention”.

Otras canciones destacadas son “Ocean of Noise” que se sustenta en un bajo emulador de un lento punk/reggae de principios ochentenos sobre el que se adhieren algunos pianos y suaves orquestaciones que luego se toman el protagonismo de la canción. También está una versión de “No Cars Go” que ya había sido incluida en otra forma en su EP, destacando por su fuerte emocionalidad e intensidad sonora. No se puede dejar de mencionar tampoco a “Keep the Car Running”, la que es probablemente la canción más accesible del disco con una melodía que evoca algo conocido, manteniendo el sonido distintivo de Arcade Fire.

Existen algunas canciones en el disco que no llegan al nivel de espectacularidad de las antes mencionadas, pero que se transforman en un buen complemento para quienes disfrutan de esta nueva banda que por popularidad y vanguardia sólo puedo comparar a Radiohead.

Mi consejo es que hay que escuchar este disco varias veces, darle oportunidades e ir acostumbrando el oído para captar las bellas sutilezas de su música.